Liberan a profesor encarcelado 21 años injustamente

Toluca. Tras 21 años de estar preso por un crimen que no cometió, fue liberado el profesor Manuel Germán Ramírez Valdovinos, quien permanecía en el penal de Almoloya de Juàrez, acusado del homicidio de una persona que presuntamente se encuentra con vida.

Entre gritos de “Si se pudo” y aplausos; la tarde del viernes, Ramirez Valdovinos fue recibido por familiares, amigos y activistas a su salida del reclusorio.

Vestido de guayabera blanca y pantalòn beige; el profesor cruzò la puerta y reja verde del penal e inmeditamente fue abrazado por su esposa Itzel Del Camen Perea; además de la senadora, Nestora Salgado. Asì Manuel Ramìrez pudo obtener su libertad despuès de que en el año 2000 fue detenido en el municipio mexiquense de Acolman.

Ramírez Valdovinos pasò la mitad de su vida en prisiòn (quien actualmente tiene 42 años de edad) por un juicio plagado de irregularidades y violaciones al debido proceso y fue sentenciado a 41 años de prisión.

“Después de años de lucha, hoy por fin logramos la liberación del señor Manuel Germán Valdovinos. 21 años de injusticia, 21 años de arbitrariedades, 21 años de estar preso injustamente. Hoy es liberado, Hoy demostramos que la voluntad política y la lucha constante por liberar a las personas injustamente privadas de su libertad es una realidad en nuestro país”.

“Que este caso sea ejemplo de nuestra lucha, del camino que seguiremos hasta que ninguna persona esté privada de su libertad injustamente. Finalmente creo en la justicia y creo que cuando hay voluntad polìtica se puede lograr principalmente que pongan atenciòn en estos casos de activistas y luchadores sociales, presos encarcelados injustamente; de esta fabricaciòn de delitos que se ha dado en el paìs, creo que es el momento que vemos la luz, despuès de un largo tùnel, estamos viendo la luz para muchos compañeros presos”, señalò la senadora Nestora Salgado.

SU DETENSIÓN.

La noche del 26 de mayo del año 2000, Manuel Germán Ramírez Valdovinos tenía 21 años de edad y era maestro de música en una preparatoria de Texcoco, cuando fue detenido en su casa del municipio de Acolman por unos policías judiciales que irrumpieron en la fiesta de un año de su único hijo y a jalones y golpes se lo llevaron.

Durante tres horas los elementos policiacos lo torturaron para que confesara un homicidio que no cometió. En una bodega lo colgaron de unas cadenas, lo golpearon y le dieron descargas eléctricas, luego lo metieron a una tinaja de agua helada para que no se notaran las agresiones.

Antes de la media noche fue presentado ante el ministerio público con una confesión hecha a mano por los propios judiciales y firmada por Manuel, tras la tortura.

Durante su proceso hubo varias anomalías en las que se comprobó que el cadáver de la supuesta víctima no correspondía con las especificaciones de a quien había asesinado, pues se encontró una diferencia de 10 centímetros y las características físicas del occiso eran muy diferentes. Aún así fue sentenciado en 2003.

Años después, vecinos de Acolman señalaron que el hombre de 19 años, supuestamente asesinado, seguía vivo. Esporádicamente esta persona visitaba la casa de sus padres en la comunidad de Tepexpan, en Acolman. Personas allegadas a la familia de la víctima comentaron a parientes del maestro que el joven que se hizo pasar como víctima vive en Estados Unidos y que todo el asunto fue fraguado por el papá de este sujeto, pues había cometido varias fechorías y lo mejor es que lo dieran por muerto. El padre habría pagado a lo judiciales más de 150 mil pesos por atrapar a un presunto culpable del supuesto homicidio de su hijo.

En 2006, Manuel Germán logró a través de recursos jurídicos que el cadáver que se había tomado como prueba del crimen fuera exhumado. Se comprobó que no era de las características del joven que presuntamente mató, ni por tamaño, ni complexión, ni había correspondencia con la forma del cráneo.

A pesar de los resultados de los peritajes, los magistrados del Poder Judicial se negaron a otorgarle la libertad al profesor pues el hecho de que ese cadáver no es el de la víctima, no quiere decir que no haya cometido el delito y le advirtieron que hasta que no haya una prueba indubitable de que la persona presuntamente asesinada vive, no podrá salir de prisión.

El caso de Manuel Germán fue retomado por organizaciones de derechos humanos nacionales y extranjeras. En abril pasado el diputado federal de Morena, César Carrizales “El Mijis” y el activista Bryan Carlos LeBarón, entregaron todo un expediente detallado del caso de Ramírez Valdovinos y presentaron una solicitud formal de amnistía ante la Comisión Especial de Seguimiento a la Ley de Amnistía de la Legislatura estatal.

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